Tributo A La Heavy Rock & Pop
Fue el programa de radio más grande que tuvo la movida del Metal en la Argentina, y no por estar en una radio grande. Fue por mantenerse fiel a una integridad y a unos principios con la cabeza abierta, por encarar la cosa sin sectarismos y sin poses, y porque había gente con carisma en el micrófono. “La Heavy” era un sentimiento, para muchos representó toda una época de su vida, una razón para seguir vivo todo el día hasta la madrugada.
Luego de aquel hito, ya no hubo otra cosa que valiera mucho la pena en el dial, que se quedó casi huérfano de Metal y de sustancia. “Tiempos Violentos” ocupó el espacio pero nunca tuvo ni un 1 por ciento de la onda. El Ruso siguió siendo El Ruso, pero sus proyectos posteriores fueron como discos solistas, sin la magia de la banda atrás. Por ahí "Ave Cesar" fue lo único que cumplió expectativas (sobre todo la temporada de la NRG) pero era algo muy diferente. Nada tuvo aquel encanto, ni aquel poder de convocatoria, ni aquella comunión de los oyentes. Se nos ocurrió hacer este pequeño homenaje porque también “La Heavy” fue muy vapuleada por los estúpidos y oscurantistas, que hablaban no se sabe de qué intereses ridículos y esparcían rumores y envidia para dividir a la monada.
Acá van unos cuantos párrafos de lo que dijo el Ruso Verea al comenzar el último programa de “La Heavy”, el 28 de diciembre de 1995, la despedida. Si querés ver el texto completo, desgrabado por Gabriel Genellina, podés encontrarlo aquí:
A nosotros, una gran mayoría nos creyó. ¡Je! ¿Será que algo tenemos? ¿Será que fuimos sinceros con nosotros mismos? ¿Será que aquellos que en algún momento andaban ahí en cabildeos, terminaron componiendo y encontraron su lugar? Puede ser, lo que sí sé que es, es que hoy se terminan 5 anos y 7 meses de pura honestidad, y lo que sí sé también que pasa, es que del otro lado puede estar la duda. Porque cuando los medios de comunicacion ganaron el espacio que hoy tienen, una de las cosas que los mismos medios se encargaron de hacer es de sembrar la duda. Entonces es lógico que aquél que prende convencido un medio de comunicación, en este caso porque estoy hablando en una radio, se le instale la duda como primera cosa. El problema de todo esto ¿saben cuál es? Que uno que lo hace no tenga dudas. Y ésta es la mayor sanidad de todos los que están ahora enfrente mío mirándome. No tenemos dudas. Ni que somos los mejores, ni que hicimos un buen programa... No, no tenemos dudas de nosotros como tipos y como integridad de personas. Después todo lo demás corre por cuenta del que está del otro lado.
El Ruso y Ricardo Iorio (antes de hacerse gaucho) en la Cárcel de Olmos.
Hoy no tengo temor a hablar desde un medio de comunicación, sin ser para nada un estudioso ni hacerme el psicólogo referente al medio de comunicación, decir lo que es mi experiencia de estar adentro de un medio. Creo que es alucinante. Cuando empiezan a venir las respuestas del otro lado -y no porque uno tire preguntas, sino porque uno hace- uno empieza a vivir unas sensaciones que son imposibles de explicar. Puta, ahí siento el poder de la comunicación. Hasta donde, ese poder de la comunicacion, esta ligado a las grandes dudas, a esas grandes dudas que llevamos todos. Lo que sí sé es que todo medio necesita subsistir o vivir, y hay concesiones. Estoy hablando desde un medio al que yo, como productor general de un programa, no le hice nunca ninguna concesión. Jamás. Que intento buscar los caminos como para que las referencias pudieran ser otras, pero que me permitio hablar con absoluta libertad y moverme con la misma libertad...¿Qué hago?, ¿lo agradezco? Si lo agradezco sería un hipócrita. Porque si hay algo que tenemos que tener por derecho adquirido, desde que salimos de las patas de los viejos y nos cortan el cordón umbilical, es la libertad. Lo digo en esta historia de los miedos, y cómo sirve la represión para esos miedos. Entonces no tengo porqué agradecerlo, sí tengo porqué decirlo. Acá me sentí libre, sin ninguna duda. Hablé lo que quise, pasé lo que quise.
No puedo ser tan iluso de pensar que esto sin publicidad pudiera seguir, pero de ahí a que la publicidad me maneje, en mi caso, hay un largo trecho. Y esto no tiene nada que ver con la realidad de lo que nos pasa a nosotros como Heavy Rock & Pop, cuidado. Porque si hay algo que también tienen que tener claro ustedes, que estan del otro lado, es que este espacio que hoy empezó a las once, pero que por años estuvo a partir de las doce [y a partir de la una] fue absolutamente marginal. Y hete aquí otro de los grandes problemas. El poner la palabra marginal dentro de un medio de comunicacion masivo y comercial, tiene un punto de choque. Porque aquellos que creen ser realmente marginales, jamás van a creerte. Allá ellos. Con esas dudas tambien tuvimos que manejarnos durante mucho tiempo.
Soy de los tipos que odian el poder. De la nada, empezando un programa, de golpe me encontre con cosas que me ligaban al poder. No, no al poder político, sino a ese poder que tiene que ver con la fantasía de la gente y a la realidad. ¿Por qué? Porque pertenezco a la radio que con su productora, trae a casi todos los grupos que tienen que ver con esta historia, y eso representa estar ligado al poder. ¿Qué traté de hacer? Fundamentalmente, mantener la esencia. Y atrás de eso, comportarme de la manera debida…
La Heavy de la época de oro: (de izq. a der.) César, Nagy, Bruce Dickinson, El Ruso y El Coyote
A lo largo de todo este tiempo he tenido notas con muchísimos estudiantes de periodismo, infinidad. Y más allá del reconocimiento o la admiración que puedan tenerte, y por eso te vienen a hacer una nota, esto de instalar la duda tambien está. Y también está la chicana, que forma parte de un periodista, porque te lo enseñan. Y una de las chicanas es ''bueno, ¿qué tuviste que entregar para estar en Rock & Pop, qué es lo que tuviste que condicionar para seguir en Rock & Pop?''. Cuando uno dice ‘nada’ te miran con un desprecio total, o con una cara de no creerte. Y quizás por esto de instalar la duda a todos los niveles en nuestra vida, sea entendible, no razonable. Esa misma gente que viene, te hace la nota, te admira y a la vez duda, es la que al otro día va a un medio de comunicacion y se ofrece a trabajar gratis, o por cien pesos. Entonces cuando vos, por dignidad, peleás por un equipo que ha demostrado ser profesional, por un equipo que ha demostrado ser coherente, por un equipo que ha demostrado tener hombría, y fundamentalmente integridad, te dicen: ‘por esa plata, de uno te consigo cinco’. ¿Desde dónde peleás? Es casi imposible, pero hay
realidades. Yo creo que la manera de pelear es alejarse...
Cuando yo llegué acá no era para nada un profesional de la radio. Y a golpes, y de aprender, creo que hoy medianamente puedo decirlo sin problemas. Para mí, en lo profesional, más allá de no faltar, de idear, de comandar, de hacer uso de la libertad, la clave es no faltar el respeto, por no faltármelo. Entonces, como entiendo el hecho comercial, también creo que por no faltarme el respeto hacia una historia que me ha marcado, como la del rock, tengo que conciliar en mi cabeza hasta dónde el medio y sus auspiciantes pueden condicionarme y hasta donde yo puedo aceptarlo. No me metería un helado en el culo, porque de esa promoción dependiera mi continuidad. Antes que eso pongo un demo. No pongo un demo por defender al underground, pongo un demo por defender al rock, en todas sus historias. Pero también pongo un demo por defenderme a mí. Quizás de ahí, hoy tambien, estemos festejando el hecho de la instalación, no por nosotros, sí por el valor de esta música, de tantos lugares en donde suena, de tantas bandas que intentan sonar, de tantos tipos que se expresan.
Tengo 38 y vengo de las épocas en que el expresarse era subversivo, vengo de las épocas en que el diferente era combatido, vengo de las épocas en donde al de al lado se lo llevaron por algo. No quiero más cagones a mi lado. Quiero decididamente resaltar a toda la gente que me acompañó durante estos 5 anos y 7 meses. Quiero que ustedes sepan que cada uno que entro acá, no entró sólo porque era la Rock & Pop y buscaba notoriedad, entró porque se bancó esta historia, porque formó parte, porque creyó y porque fue íntegro. Y en esta vida, buscar, defender, y llegar a la integridad hace que uno marche o muera...
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